Ahora ComunicAcción es parte de la Red UNIAL

EL UNIVERSO AUDIOVISUAL DE LA NIÑEZ LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA

Los encuentros El Universo Audiovisual de la Niñez Latinoamericana y Caribeña, han sido, desde hace 27 años, un foro de discusión, análisis y forja de proyectos, que forma parte de las actividades principales de los  Festivales Internacionales del Nuevo Cine Latinoamericano, que cada año se celebran en La Habana. Las sesiones de trabajo se  de estos Encuentros han tenido como ejes conductores:

  • Situación de la producción y distribución de materiales audiovisuales para niñas, niños y jóvenes de LogoUnialLatinoamérica y el Caribe, como elementos de identidad cultural.
  • Características e impacto de la programación dirigida a estos públicos, así como el impacto de las nuevas tecnologías de comunicación e información.
  • Posibilidades y alternativas de la educación para la comunicación en el contexto de la formación ciudadana.

Como consecuencia de estos Encuentros surge, en 1991, la Red UNIAL, concebida como una unión de voluntades de diversas personas e instituciones que, sin fines de lucro, intentan desarrollar un proyecto de educación audiovisual que tenga como fundamento el respeto de la creatividad, la libertad y la expresividad del niño y el joven, y su identificación con valores que les son propios.

La Red UNIAL mantiene vínculos de cooperación con instituciones académicas, centros de investigación, entidades internacionales, organismos estatales o gubernamentales, productoras de cine y televisión, y organizaciones no gubernamentales de Alemania, Argentina, Bélgica, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, Estados Unidos, Italia, México, Malasia, Nicaragua, Noruega, Países Bajos, Panamá, Perú, Reino Unido, Suecia, Sudáfrica, Venezuela, Uruguay, así como con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Organización Panamericana de la Salud (OPS), Centro Internacional de Filmes para la Infancia y la Juventud (CIFEJ), Fundación Prix Jeunesse Internacional, Asociación Católica Mundial para la Comunicación SIGNIS, , Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (OCLACC), entre otras.

El Documento 27C/DR.42 presentado en París a la 27ª Conferencia General de la UNESCO, destaca la emergencia de la Red UNIAL entre el conjunto de valiosas experiencias desarrolladas en América Latina y el Caribe en favor de la formación de un espectador activo, creativo, participativo y crítico ante los medios audiovisuales.

La Red UNIAL ha recibido los siguientes reconocimientos:

  • 1994, el Ministerio de Cultura de Cuba le concedió la condición de Servicio Científico Destacado.
  • 1999, la Universidad de La Habana le otorga el Sello Conmemorativo José Manuel Valdés Rodríguez.
  • 2004, la Junta Directiva del Centro Félix Varela, Organización no Gubernamental cubana, le concede una de las cinco distinciones anuales que llevan el nombre de Elena Gil, relevante humanista latinoamericana.
  • 2006, le fueron otorgados sendos reconocimientos: uno, del Proyecto Palomas, por considerarlo un espacio para el fomento de la cultura de paz; el otro, de la Oficina en Cuba del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), por sus 20 años de historia.
  • 2011, se le otorgaron reconocimientos por parte de las siguientes instituciones: Oficina en Cuba del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Ministerio de Cultura de Cuba, Asociación de Pedagogos de Cuba, Estudios de Animación ICAIC, Centro Félix Varela, Signis-Cuba, Consejo Nacional de la Televisión (Chile), Asociación de Cine para Niñas y Niños La Matatena (México), Asociación Cultural Audiovisual Francisco de Miranda (Venezuela), Festival Kolibrí (Bolivia), Festicortos (Argentina).

¿Por qué De la tiza al video? Aspectos didácticos del lenguaje audiovisual

tizavideoLos medios masivos y las nuevas tecnologías provocan un gran impacto social y cultural.

La educación ha cambiado, su contexto es diferente y no logra estar a la vanguardia del avance tecnológico. Los medios poseen la información y las distintas tecnologías la difunden.

Los valores que promueven, generalmente no se corresponden con los que propone la escuela.

La educación está siendo fuertemente influida por los medios y las tecnologías, y esto se manifiesta en que muchos “valores y modelos provienen de los que imperan en la televisión, cine, publicidad o internet” (Cabero 2007).

Es necesario alfabetizar a los estudiantes, que son consumidores y usuarios de las tecnologías de la información y la comunicación. Integrar los nuevos lenguajes audiovisuales a la tiza y el pizarrón dando respuestas a nuevas competencias que ellos requieren en estos momentos: codificar y decodificar mensajes, reflexionar sobre ellos y estimular el juicio crítico.

Verónica Pastorino. Mediadora del taller

¿Por qué De la tiza al video?

“Si nos detenemos a pensar un momento en el título del Taller “De la Tiza al Video” podemos rápidamente connotar y realizar una interpretacióntizavideo de su significado.

Mundialmente si observamos la imagen de una tiza (recurso económico y accesible), inmediatamente nuestro pensamiento nos remite a un docente.

Hace ya varios años comenzó a utilizarse didácticamente el video dentro del aula. El desafío en esta etapa fue asignarle un valor pedagógico, superando la función de entretenimiento. Los aportes de las proyecciones audiovisuales en esos momentos fueron mínimos (cuando no contraproducentes) por la falta de contextualización pedagógica y apropiación crítica.

La evolución de las TIC en los últimos años minimizó las barreras técnicas y económicas para poder desarrollarse en contextos educativos, permitiendo la producción audiovisual de docentes y estudiantes. El desafío actual, es el tratamiento de los contenidos y la adecuación metodológica de instituciones y docentes formados en un paradigma diferente.

Muchos docentes lentamente fueron modificando sus prácticas y comenzaron a generar contenidos digitales con los recursos disponibles (celulares, máquinas de fotos, etc.). Actualmente existen en todos los continentes festivales, exposiciones, muestras y lugares en los que se pueden socializar los audiovisuales producidos logrando un verdadero cambio de experiencias y realidades.

La posibilidad de construir y difundir junto a nuestros estudiantes mensajes audiovisuales propios es una realidad, los invitamos a emprender juntos el recorrido “De la Tiza al Video””.

Pablo Lobera. Mediador del Taller

 

Toallas para Supermanes

Por Pablo Ramos

No pocas veces, como adultos no somos sensibles a cómo los más pequeños perciben el mundo que les rodea, y no tomamos en cuenta las fuentes y las formas de las que se nutren, en su entorno más inmediato, sus vivencias. Y es, en este contexto próximo, donde se sitúan los medios de comunicación y los lenguajes audiovisuales.

Roberto Rossellini fue uno de quienes, desde la realización cinematográfica, formuló la necesidad de replantearse la relación instrucción-educación-cultura. Una de las implicaciones de esta reformulación será la elaboración de una «didáctica a través de la imagen»[1]. Lamentablemente, como ha subrayado la profesora brasileña Marilia Franco[2], el cine educativo fue el primo pobre y rechazado de la cinematografía, y muchas de las realizaciones cinematográficas o televisivas hechas con intenciones «educativas» se han visto condenadas al bostezo de los alumnos al no considerar, en su justa dimensión el elemento artístico, consustancial a toda obra audiovisual. El arte educa, recordaba Gramsci, en la medida que es arte. Y esta sencilla verdad no pocas veces ha sido ignorada, confundiese el carácter didáctico con un didactismo chato que no se aparta del verbalismo de una concepción pedagógica escolástica y de un modelo paternalista dela comunicación. Esta práctica ha dado como consecuencia la reiteración de esquemas retóricos que no logran ni activar intelectualmente ni, menos aún, conmover emocionalmente.

Los medios audiovisuales, ora potentes telescopios o microscopios, ora prodigiosas máquinas del tiempo, llegaban al aula desde la mirada adulta; mirada no siempre atenta al mundo de imágenes que, día a día, los escolares traen a sus pupitres.

Quizás por su condición de maestro, periodista, divulgador de nuevas ideas pedagógicas y escritor de obras literatura infantil, el italiano Gianni Rodari no subestimaba la capacidad de los niños y niñas de reaccionar creativamente ante lo visible. Para él “jamás podemos estar seguro de lo que un chico aprende mirando la televisión”.[3]

Sólo a manera de provocación al debate, me permito plantear al lector la siguiente interrogante: ¿Podrá la producción televisiva con intensiones educativas, enriquecerse de los considerados «programas inadecuados»?

Hace más de veinte años, en abril de 1989, la Universidad Industrialde Santander y la UNESCO organizaron, en Bogotá, un Seminario sobre Recepción activa; niños y medios de Comunicación Social. Aunque la tónica imperante fue la del paternalismo proteccionista ante la «malévola» influencia mediática, encontramos, entre los trabajos presentados, una aguda observación del psicólogo y profesor dela Universidad Javeriana, Germán Rey Beltrán que, con gusto, comparto con los lectores:

Mientras el Correcaminos trata de agotar la infinita paciencia del pobre Coyote, los Decepticons atacan con rayos pavorosos a los autobogos para arrebatarles el poder de Cibertonia. (…) Los Thundercats se enfrentan al reino de Muun-Ra y hombres biónicos al mando del Capitán Telescopio luchan contra el terrible Monstruon. (…) Por los corredores de las casas Supermanes con capas hechas de toalla intentan ser tan salvadores como el hombre de acero y al lado de una puerta puede estar oculto Tigro o la Mujer Araña. EsteCapitán Poder que aborrece la sopa de espinacas o aquella Mujer Maravilla que corre a jugar con sus muñecas, no son exactamente iguales a los personajes que suponen que imitan. Entre los seres de ficción y los propios comportamientos de los niños no hay el camino lineal que en muchas ocasiones se supone que existe, sino complejos procesos de apropiación, de reutilización, de nuevas significaciones de sentido[4].

Este autor sostiene que las relaciones entre los televidentes y la televisión no son, ni unilaterales ni manipuladoras, como se ha pensado desde  las teorías de la “omnipotencia” de los medios, ni que el receptor sea un ente absolutamente pasivo. En su criterio, debería existir una cuidadosa relación entre los contenidos y los tratamientos de la producción audiovisual dirigida a los niños y jóvenes que recree, que permita el acceso a la fantasía, que les genere condiciones para el desarrollo de un pensamiento abierto, que les invite a discernir sus propios conflictos existenciales y éticos.

La ceguera no es de Mister Magoo

Otro importante estudioso latinoamericano, el chileno Valerio Fuenzalida, nos conmina a comprender, desde nuevas formas, la atracción, agrado y utilidad que producen en los niños, lo que los adultos estigmatizan como géneros inadecuados, o programas inútiles, donde comúnmente se ubica a los dibujos animados[5].

Desde su punto de vista, la relación de entretención y utilidad que ocurre entre el niño y este tipo de programación puede entenderse:

  1. Si se supone un campo de «necesidades formativas» no totalmente satisfechas en el hogar ni enla escuela. Sonnecesidades menos instrumentales y funcionales a competencias «objetivas», esto es, no relacionadas con determinados hábitos o destrezas (intelectuales o manuales),  si no  a niveles más profundos –tal vez  semi o inconscientes–, relacionadas con la formación básica de la personalidad y su capacidad subjetiva de crecimiento en la vida, y que les permite al niño superar temores primarios y miedos ante un ambiente adulto exigente y, a menudo, adverso y frustrante.
  2. Si entendemos, además, que el lenguaje lúdico-afectivo que caracteriza a la programación televisiva –y, en nuestro caso, a los dibujos animados–, proporciona al niño una utilidad más afectiva que racional-conceptual: es un lenguaje re-creativo en un doble sentido: como entretención y como regeneración.

Esta comprensión abre un amplio campo de experimentación de espacios con formas lúdicas cuyos esquemas no se corresponden con los patrones escolares ni con necesidades definidas desde la «objetividad» del adulto. Este entendimiento se relaciona con la reinterpretación hecha por Bruno Bettelheim de los cuentos de hadas[6] y las valoraciones de otros psicoanalistas (I. Rydian, I. Schyller, Paul Mc Ghee) sobre el papel que el humor y ciertos procesos de identificación-proyección desempeña en el equilibrio  afectivo del niño.

Esta opinión es también coincidente con los  planteos del ya citado Germán Rey que, sin adherirse a una hipótesis «catártica», sostiene que los procesos de elaboración que los espectadores infantiles hacen de  estos programas pueden colaborar decisivamente en el enfrentamiento o elaboración de conflictos existenciales decisivos[7].

Entre los esquemas generativos «subversivos» a que Fuenzalida hace mención particular encontramos:

El esquema débil – fuerte: Esta propuesta generativa de conflictos es básica y se encuentra presente en la mayoría de los dibujos animados: Tom y Jerry, Silvestre y Piolín, Lulú frente al «Club» de Chicos y Tobi frente a los Chicos Malos, el Coyete y el Correcaminos… Así, Fuenzalida, al analizar el atractivo de la situación dramática ratón vs. gato, estima que la misma alude a procesos primarios que expresa los temores y deseos profundos en un lenguaje simbólico, donde el gato simbolizaría al adulto, con su monopolio de poder, mientras que el ratón representaría al niño, rápido, juguetón e ingenioso.

Este esquema explicaría el éxito de las series Caballeros del Zodíaco, Capitán Futuro, Superman, Batman, y toda la inmensa gama de héroes de este y otros mundos.

El esquema adulto torpe: Este es otro de los esquemas dramáticos o generativos que, para Fuenzalida, explica la simpatía por personajes como Mister Magoo, el Inspector Gagdet y otras réplicas similares que tienen, puntos de afinidad con los Laurel y Hardy, Hermanos Marx, Tres Chiflados, Jerry Lewis, que han poblado las añejas comedias cinematográficas. El niño se divierte con esta representación y, al mismo tiempo, satisface una necesidad emocional de neutralizar el temor a fallar, ya que vive en una cultura que le exige adquirir destrezas en el hogar y en la escuela, en un proceso largo, plagado de ensayos, errores y fracasos. La adquisición de una destreza se convierte en fuente de gozo y recompensa; entonces sería causa de alivio y mucha diversión ver a adultos incompetentes que no logran realizar lo que los niños intentan o ya han logrado dominar, contribuyendo a reafirmarlos en sus capacidades de logro y a atenuar sus sentimientos de frustración.

Es, a partir de una concepción amplia de los mecanismos de atracción que dibujos animados, filmes y programas televisivos considerados «inapropiados» tienen sobre el espectador infantil –y sobre el espectador en general– lo que nos evitaría recurrir a la antigua y poco convincente hipótesis de la «hipnosis». Y Fuenzalida es concluyente: la contribución lúdico-formativa de la TV puede ser apreciada de modo mucho más amplio y habría que proponer acciones encaminadas a estimular la creatividad de los realizadores para producir programas atractivos y útiles a los niños. [8]

Para Hayao Miyazaki, afamado cineasta japonés de dibujos animados, entre cuyos trabajos se incluyen clásicos  Spirited Away (2002), que batió record de taquilla en Japón, «hacer películas para niños… significa presentar la esencia de un mundo complicado. (…) Los niños entienden la complejidad y la incertidumbre de las cosas casi como son. No se les debería menospreciar.»[9]


[1] Roberto Rossellini: Un espíritu libre no debe aparecer como esclavo, Barcelona, Gustavo Gili, 1977, 74.

[2] Marilia Franco: “Cinema educativo e chato”, en Video Escola, no. 0, Rio de Janeiro, 1991, 23.

[3] Gianni Rodari: Gramática de la Fantasía, Barcelona, Planeta, 2004, 20.

[4] Germán Rey Beltrán: «“El gigante y la bella dama del tamaño de un dedal”. La comprensión televisiva», en: AAVV: Seminario: Recepción activa: Los niños y los medios de Comunicación Social, Instituto Colombiano para el Fomento dela Educación Superior (ICFES), Bogotá, 1990, 45

[5] Valerio Fuenzalida: «La producción de una TV. infantil de calidad», en: Pablo Ramos (comp.) El niño y la imagen (2), La Habana, Red “El Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano”, 1996, 55-68.

[6] Bruno Bettelheim: Psicoanálisis de los cuentos de hadas, Barcelona, Grijalbo, 1985.

[7] Germán Rey Beltrán:Op. Cit.: 55

[8] Valerio Fuenzalida: Op. Cit., 66.

[9] (Reuters): «Director japonés Miyazaki no teme a tramas complejas en filmes infantiles», (CNNenEspañol.com – Septiembre 19, 2002. Actualizado: 4:32 PM hora de Nueva York (2032 GMT)